En resumen: la mayoría de empresas paran la actividad de debajo durante la obra. Con nuestro sistema por fases dividimos la cubierta en sectores, retiramos y cerramos cada uno en la misma jornada y coordinamos cada fase con tu equipo, así que la nave nunca deja de trabajar.
Por qué no cerrar la nave importa tanto
Para muchas empresas, el coste de la obra no es lo que más pesa: lo que pesa es parar. Una semana sin producir, sin cargar camiones o sin atender a los animales puede costar más que la cubierta. Por eso muchas naves siguen con uralita aunque sepan que tienen que cambiarla.
La forma habitual de trabajar es vaciar la nave y parar la actividad mientras dura la obra. Nuestro sistema por fases quita ese freno: la nave sigue funcionando, sigue facturando y la obra se adapta a ella, no al revés.
Cómo lo hacemos
Plan de sectores
Dividimos la cubierta en franjas que podemos retirar y cerrar en una jornada.
Calendario con tu equipo
Acordamos qué zona se toca cada día, por dónde se mueven las grúas y qué áreas se despejan.
Protección del interior
Protegemos maquinaria, producto o instalaciones bajo el sector en obra.
Retirar y cerrar el mismo día
Lo que abrimos por la mañana queda cerrado con panel por la tarde.
Seguridad dentro de la nave
La retirada se hace con plan de trabajo aprobado por la autoridad laboral, que define las medidas: humectación, retirada de placas enteras, delimitación de zonas y protección colectiva. Tu personal no trabaja nunca bajo el sector en obra. Cómo retiramos la uralita.
Tipos de nave en los que trabajamos así
- Industria y talleres: producción en marcha con maquinaria protegida.
- Logística y almacenes: sectores coordinados con la carga y descarga.
- Agricultura y ganadería: naves con animales o cosecha dentro.
- Comercio y exposición: horarios fuera de apertura en las zonas de público.
Preguntas frecuentes sobre trabajar sin parar
¿Mis trabajadores pueden estar dentro durante la retirada?
Las zonas bajo el sector en el que se trabaja se delimitan según el plan de trabajo aprobado. El resto de la nave sigue operativa.
¿Y si llueve?
Solo abrimos lo que podemos cerrar en la jornada y seguimos la previsión. Si el tiempo cambia, el sector se cierra antes de seguir.
¿Trabajáis fines de semana o de noche?
Si tu actividad lo necesita, podemos planificar las zonas más sensibles en horarios en los que la nave esté vacía.
¿Tarda más la obra?
Algo más que con la nave vacía, pero te ahorras el coste de cerrar, que casi siempre es mucho mayor.